Villa Olímpica. Candidatura Madrid 2016
Una estructura de caminos principales, adaptados a la topografía del terreno y enlazados con los propios del parque colindante, divide el terreno en cuatro sectores en los que, al modo de elementos “vegetales” aislados, se insertará la edificación. Se define una malla de pentágonos regulares de diferentes tamaños, que posibilitan un acoplamiento casi literal entre la red de caminos y la estructura geométrica de las parcelas resultantes. Dentro de cada uno de los pentágonos anteriores se inserta una subparcela circular, reservada para albergar los usos terciarios-comerciales, o bien como patio vacío de ventilación de la planta bajo rasante. En ambos casos, este elemento servirá como estructura de apoyo, alrededor de la cual se conformarán los futuros edificios; y como espacio privativo de esparcimiento de los mismos.
La estructura de edificación adoptada presenta patentes ventajas respecto de soluciones más compactas. Por un lado, favorece la integración de las viviendas con el entorno vegetal en el que se asientan; además posibilita una optima adaptación a las condiciones de perímetro de las parcelas; y, por último, permite adaptar cada vivienda a las mejores condiciones de soleamiento, orientación y vistas exteriores. La estructura cilíndrica que alberga cada tipo de vivienda constituye una piel exterior, independiente de la propia configuración formal de la misma. El contenedor habitable adopta una forma rectangular interior que regulariza cada una de las estancias que lo componen. El perímetro curvo se reserva para alojar las terrazas, tendederos y cámaras de reserva para instalaciones. Esta solución permite abrir la vivienda a las orientaciones más favorables sin variar su distribución; además de optimizar el comportamiento térmico interior.